💛 Una joven galga en busca de confianza y un futuro sin dolor
Australia llegó a la Fundación en agosto de 2025 tras una llamada de auxilio. Estaba deshidratada, muy delgada, con heridas y sin poder apoyar bien sus patas traseras. Desde el primer momento supimos que necesitaba cuidados intensivos y mucho cariño.
Los estudios veterinarios revelaron que su problema no era una lesión reciente, sino malformaciones derivadas de la desnutrición y el mal desarrollo en su infancia. Sus tibias, desproporcionadas respecto al resto de huesos, provocan inestabilidad y dolor, especialmente en la pata derecha, donde la articulación del tarso no es funcional y podría requerir una artrodesis.
A nivel emocional, Australia es una perrita muy desconfiada y temerosa, fruto de un pasado duro. Por eso estamos trabajando con paciencia, dejándole espacio y ofreciéndole seguridad para que poco a poco empiece a confiar.
Apadrinar a Australia significa darle tiempo, tratamientos y el cuidado especializado que necesita para dejar atrás el sufrimiento y comenzar a vivir como merece: sin miedo, sin dolor y rodeada de amor. 🧡





