Quiero un galgo perfecto.

La imagen habla por si sola, un animal aterrorizado en un rincón con la cabeza gacha y ni un solo ápice de confianza hacia el ser humano. Pero seguramente nunca le hayan puesto una mano encima.
Su nombre es Marila aunque ella no lo conoce, solo es un grotesco sonido empleado por los humanos y como casi todo lo que viene de ellos le causa un gran pavor.
Como especialista en modificación de conducta no puedes plantearte un escenario mas desolador que un animal en este estado, los compañeros de gremio lo conocemos como síndrome de privación sensorial o síndrome de kennel.
Y es una putada, una de las gordas.
Cualquier gesto amistoso o natural solo refuerza su aversión hacia el humano, su pronostico dependiendo de la fase en la que se encuentre suele ser complicado y trabajarlo en un entorno como es un refugio, una tarea agotadora.
Requiere de muchísimo tiempo para comenzar a ver progresos positivos y también es necesario un control total de todos los cambios o situaciones en su día a día.
Una caricia, un sonido a destiempo y todos sus avances de semanas pueden perderse.
Nuestro automatismo ante animales que presentan esta patología conductual y fisiologica es la de apoyarles, tocarles y decirles que todo estará bien. Eso no va a tranquilizarla, no te conoce y tu mano en resumidas cuentas es lo peor que puede pasarle en el día.
Como dije antes, una putada y de las gordas.
Su miedo es un amigo, quizás el único que tenga hasta hoy.
Un amigo que le ha ayudado a sobrevivir en esta jungla que llamamos civilización.
Este es mi día a día.
Transmitimos otras imágenes e historias en nuestra página, pero esta es la otra cara de la moneda y la que nos es mas cercana, la que duele al pasar jaula por jaula. No es bonita.
El trabajo de un animal rescatado no termina cuando se rescata, sino que comienza. Aunque todo parezca solucionado, no lo está.
Hay que dotarle de las herramientas para que pueda superar la titánica tarea de integrarse en una familia.
Porque no se trata de encontrar al perro perfecto, sino de que tu seas la familia perfecta para él.
Requiere compromiso, dedicación y sobre todo empatía.
Sera difícil, no entenderás nada… Ella tampoco.
No te considera su salvador, sino su captor.
Y si eres capaz de entenderlo, iras por el buen camino.
No busques el perro perfecto, sino del que seas capaz de hacerte cargo.
Texto: Alberto Piña, FBM.
Foto: Corné Duijvelaar, FBM.
🇬🇧 I want a perfect sighthound.
The image speaks for itself, a terrified animal in a corner with its head down and not a single iota of confidence towards the human being. But surely they have never laid a hand on him.
Her name is Marila although she does not know it, it is just a grotesque sound used by humans and like almost everything that comes from them causes her great fear.
As a specialist in behavior modification, you cannot consider a more bleak scenario than an animal in this condition, the guild mates know it as sensory deprivation syndrome or kennel syndrome.
And it’s fucking, one of the worse.
Any friendly or natural gesture only reinforces her aversion to the human, her prognosis depending on the phase she is in is usually complicated and working in an environment such as a refuge, an exhausting task.
It takes a long time to start seeing positive progress and you also need total control of all changes or situations in your day to day.
A caress, a sound out of time and all your advances of weeks can be lost.
Our automatism before animals that present this behavioral pathology is to support them, touch them and tell them that everything will be fine. That is not going to reassure her, she does not know you and your hand in short is the worst thing that can happen to her in the day.
Like I said before, a fucking problem.
Her fear is a friend, perhaps the only one she has until today.
A friend who has helped her survive in this jungle we call civilization.
This is my day to day.
We transmit other images and stories on our page, but this is the other side of the coin and the one that is closest to us, the one that hurts when passing cage by cage. It is not nice.
The work of a rescued animal does not end when it is rescued, just begins. Although everything seems solved, it is not.
You have to equip him with the tools so that he can overcome the daunting task of integrating into a family.
Because this is not about finding the perfect dog, its about you being the perfect family for him.
It requires commitment, dedication and above all empathy.
It will be difficult, you won’t understand anything … Neither will he.
He does not consider you his savior, but his captor.
And if you are able to understand it, you will be on the right track.
Do not look for the perfect dog, but one that you are capable of taking care of.
Text: Alberto Piña, FBM.
Photo: Corné Duijvelaar, FBM.

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